Cómo negociar beneficios adicionales además del salario

Introducción

Cuando se trata de negociar un nuevo trabajo, muchas personas se centran en el salario. Si bien es cierto que el salario es importante, hay otros beneficios que pueden ser igualmente valiosos. En este artículo, hablaremos de cómo negociar beneficios adicionales para mejorar tu paquete de compensación.

Beneficios no monetarios

A veces los empleadores ofrecen beneficios que no se traducen en dinero en efectivo, pero pueden ser igual de valiosos. Estos pueden incluir vacaciones pagadas, días de enfermedad, permisos por maternidad o paternidad, días de trabajo flexibles, menos horas de trabajo y la capacidad de trabajar desde casa. A menudo, estos beneficios no monetarios son más fáciles para el empleador de ofrecer que un aumento en el salario.

¿Cómo negociar beneficios no monetarios?

Hay varios enfoques que puedes tomar al negociar beneficios no monetarios. En primer lugar, es importante hacer una lista de los beneficios que le gustaría tener y qué tan valiosos son para ti. Luego, debes investigar si el empleador ya ofrece estos beneficios a otros empleados y, finalmente, debes ser honesto y directo al hablar con el empleador sobre lo que quieres. Un enfoque es preguntarle al empleador cómo valora la formación continua. Si sientes que necesitas más capacitación en algún área o simplemente quieres tener más oportunidades de crecer en la compañía, esto puede ser un buen tema para discutir. Si el empleador está dispuesto a apoyar tu desarrollo profesional, esto puede traducirse en beneficios no monetarios, como permisos remunerados para tomar clases, reducción de semanas laborales para que puedas concentrarte en proyectos especiales o flexibilidad de horario para asistir a seminarios o conferencias. Otra forma de negociar beneficios no monetarios es preguntándole al empleador sobre su política de días de trabajo flexibles. Si bien no es una política que todas las empresas ofrezcan, muchas empresas están abiertas a discutir esta posibilidad. Algunas empresas permiten que sus empleados trabajen desde casa algunos días a la semana, lo que puede ayudar a reducir el estrés en tu vida. Otros ofrecen horarios flexibles, lo que le permite al empleado elegir sus horarios de trabajo.

Beneficios monetarios

Aunque los beneficios no monetarios son importantes, también es importante considerar los beneficios monetarios. Hay varias opciones que puedes explorar para asegurarte de obtener el mejor paquete de compensación posible.

Aumento salarial

En primer lugar, una opción es negociar un aumento en el salario. Si bien es cierto que el salario no lo es todo, sigue siendo una parte importante del paquete de compensación. Durante la negociación, es importante ser realista en cuanto a cuánto puedes pedir. En lugar de pedir algo exageradamente alto, es mejor investigar y pensar en cuánto ganan otras personas en roles similares en tu área.

Bonificaciones y comisiones

Otra opción es negociar bonificaciones y comisiones. Si trabajas en una industria en la que las bonificaciones y las comisiones son comunes, esto puede ser una forma valiosa de aumentar tu salario. Puedes preguntarle al empleador si ofrecen bonificaciones o comisiones a los empleados y, si no los ofrecen, sugerir que implementen una política para beneficiar tanto al empleado como a la empresa.

Contribuciones a planes de jubilación y de salud

Por último, pero no menos importante, puedes negociar contribuciones a planes de jubilación y de salud. Muchas empresas ofrecen estos beneficios como parte de su paquete de compensación, pero es posible que debas negociar la cantidad que la empresa está dispuesta a contribuir. Si valoras estos beneficios, asegúrate de mencionarlos durante la negociación.

Conclusión

Negociar beneficios adicionales no solo se trata de conseguir más dinero. También puedes obtener valiosos beneficios no monetarios que pueden mejorar tu calidad de vida. Si bien la negociación puede parecer abrumadora, es importante ser honesto y directo durante todo el proceso. Asegúrate de investigar tus posibilidades y de saber cuánto puedes pedir. Al final, tu paquete de compensación debería ser una combinación de beneficios monetarios y no monetarios que trabajen juntos para mejorar tu calidad de vida y equilibrar tus necesidades financieras y personales.